Nuestros Pastores
MI TESTIMONIO Y LLAMADO A SERVIR
Corría el año 1969 cuando, después de haber pasado casi toda mi vida con grandes inquietudes espirituales, y siendo un fiel practicante de la religión oficial (la católica), pude conocer a Cristo como mi único y suficiente Salvador. Y fue cuando pusieron una pequeña capilla evangélica cerca de un negocio que yo tenía en aquella época, que entré por curiosidad, hablé con el pastor, y después de muchas y largas conversaciones sobre la Biblia, el Señor tocó mi corazón; y a partir de entonces, mi vida dió un giro de 180 grados. Ya no volví a ser el mismo. El anhelo de mi vida siempre había sido servir a Dios, pero como sacerdote lo veía imposible dado que el celibato no iba conmigo. ¡Quien me iba a decir que le serviría por casi 40 años (hasta ahora)!
Pues enseguida comencé a prepararme, y al muy poco tiempo ya le estaba sirviendo junto con mi esposa, que siempre fue y es mi gran apoyo.
Comenzamos predicando en nuestra casa con 3 o 4 hermanos. Después de algún tiempo, cuando el grupito creció, abrimos un pequeño local en un barrio de Alicante que se llama San Blas.
De forma paralela, tuvimos contacto con unas personas de etnia gitana que nos invitaron a predicar en su casa, y después de mucho trabajo y dificultades, se formó una iglesia preciosa, que gracias a Dios permanece hasta hoy con gran cantidad de miembros. También estuvimos de pastores en: Villena, Elda, Monforte…; y allí donde se abría una puerta, allí estábamos nosotros.
A todo eso, tuvimos cuatro hijos preciosos que también entregaron sus vidas al Señor y le están sirviendo con sus cónyuges, así como nuestros dos nietos mayores.
La iglesia de San Blas, también se quedó pequeña y cogimos un local más grande.
En todo ese tiempo, el Señor nos dió el privilegio de tener buenos discípulos, deseosos de igual manera de servirle. Les enseñé todo cuanto yo sabía, y procuré ser un ejemplo para ellos. Y doy gracias a Dios, que por Su gracia, ahora le están sirviendo, y no solo ellos, pues en muchos casos, también lo hacen sus hijos.
Por entonces, el Señor ya nos había mostrado a mi esposa y a mí, que nuestro tiempo en Alicante se había cumplido, y nos mostró de una forma extraordinaria que teníamos que venir a Barcelona. Así, dejamos en Alicante todas las cosas en orden, dejé mi trabajo y nos vinimos aquí, donde llevamos ya 29 años, en los que también servimos por un tiempo en las Iglesias de Cornellá, Vilanova y Gavá.
He hecho radio, he salido a las calles a predicar…y todo lo que el Señor me ha permitido y me permite hacer. Una de las cosas en las que disfruto es el Seminario que tenemos en la iglesia; pues me gozo cuando veo a hermanos con deseos de aprender y de servir, pues en esta vida, no hay nada que valga más la pena.
Y quiero terminar diciendo que el Señor ha sido, es y será siempre Fiel.
¡A Su Nombre sea la gloria!
Juan Antonio Álvarez
